Resulta que en tiempos de crisis necesitamos ahorrar. Yo, por ejemplo, que esperaba con ansia las rebajas para renovar mi armario (es decir, ya era ahorradora pues no solía comprar si veía el cartel "New Collection"), este año me he conformado con mirar escaparates. Y no es que no me atrajeran determinados jerseys, vestidos o zapatos, es simplemente que cada vez que iba a entrar a una tienda pensaba "hay que ahorrar, ya paso con lo que tengo". Pero claro, dentro de la tienda había alguien con los dedos cruzados pensando "entra, compra, gasta, consume... o me quedo sin comer", porque si no se vende... para qué tener tiendas abiertas? si no se vende... para qué pagar un dependiente? si no se vende... para qué abrir un negocio?
Y es que esta es otra. Como no hay trabajo hay quien sugiere que seamos emprendedores. Que usemos los pocos ahorros que tenemos para lanzarnos a la piscina, abrir un pequeño negocio, emprender una aventura empresarial física o virtual. Pero claro, en tiempos de crisis ¿es el mejor momento para arriesgar? En un momento en que los clientes se aguantan las ganas de gastar ¿vale la pena invertir?
Y así voy dándole vueltas al sistema, me pregunto como saldremos de ésta, porque saldremos, no me cabe duda... Bueno sí, dudas muchas: ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?...